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Incerta Glòria de Víctor Sancho

Cajas y más cajas irregularmente precintadas, abandonadas desde hace meses encima de una mesa de madera en el sótano. Durante unos meses me inspiraban terror nada más acercarme, seguramente respeto más que eso, ahora todo se ha convertido en nostalgia y en rabia contenida.

Tuve el privilegio de ser su amigo y orgulloso de que buena parte de su magnífica biblioteca esté ahora en mi casa.  Libros y colecciones de todo tipo, novelas,  ediciones en rústica, cómics y libros de historia, esa temática que volvía loco a Euse y de la que aprendía  alguna cosa cada vez que nos veíamos.

No hace tanto me atreví a abrir la primera caja. Asomó un libro, una novela que había leído tiempo atrás por su recomendación. Me impresionó el tacto, ese color amarillento del lomo y el tacto de la portada. Aquel libro estuvo mucho tiempo en mi escritorio y de vez en cuando releía la cita con la que abría la novela sobre aquella “incierta gloria de una mañana de abril”.

Y me emocionaba, porque cambiaba abril por marzo y mis ojos se tornaban vidriosos; y el recuerdo me hacía daño, al menos al principio me hacía daño, ahora lo echo de menos, pienso en él, pero no en aquella mañana de hace dos años en la que nuestro mundo se destruyó.

Aquel libro ya no está en casa, sino muy lejos. Seguro que ocupa un lugar preferente en la biblioteca que Víctor tiene en su piso en Washington. Y es que pensé homenajear a mi amigo a través de su biblioteca e ir regalándolos a personas inspiradoras.

Así fue como ‘Incerta glòria”, de Joan Sales cayó en las manos de Víctor Sancho, a quien no podré agradecer nunca esa amistad que me regala. Aunque en la distancia, allí ha estado siempre, con un mensaje, un correo electrónico; y en persona con esos paseos sin rumbo por Poble Nou. Recuerdo especialmente dos: uno en el que le conté el drama de la anorexia y el último, en el que con el corazón roto escuchó mi relato sobre aquella mañana de marzo de 2018.

La foto es de Víctor Sancho.

The uncertain glory of an april day… Tot devot de Shakespeare coneix aquestes paraules—i si jo hagués de resumir la meva novel·la en una sola ratlla, no ho faria pas d’altra manera.

Hi ha un moment de la vida que sembla com si ens despertéssim d’un somni. Hem deixat de ser joves. Bé es veia que no ho podíem ser eternament; i què era, ser joves? Ma jeunesse ne fut qu’un ténébreux orage, diu Baudelaire; potser tota joventut ho ha estat, ho és, ho serà. Una tempesta tenebrosa travessada de llampecs de glòria —d’
INCERTA GLÒRIA un dia d’abril…

Un fosc afany ens mou durant aquells anys turmentats i difícils; busquem, conscientment o no, una glòria que no sabríem definir. La busquem en moltes coses, però sobretot en l’amor i en la guerra, si la guerra se’ns entravessa. Tal va ser el cas de la meva generació.

La set de glòria es fa, en certs moments de la vida, dolorosament aguda; tant més aguda és la set com més incerta és la glòria de què estem assedegats; vull dir, més enigmàtica. La meva novel·la tracta precisament de copsar algun d’aquests moments en algun dels seus personatges. ¿Amb quin resultat? No sóc pas jo qui ho ha de dir.

Però sé que molt li serà perdonat a qui molt hagi estimat. En altre temps hi havia més devoció a sant Dimas i a santa Maria Magdalena; és que no corria tanta pedanteria com ara i la gent no tractava de dissimular amb tesis, missatges ni teories abstractes el fons apassionat que tots portem a dintre.

Som pecadors amb una gran set de glòria. I és que la glòria és el nostre fi.

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2 comentarios en “Incerta Glòria de Víctor Sancho”

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Qué veo. Qué leo.

La frase

¿Sabe cuál es el único modo de medir cuánto se ama a alguien?

No

Perdiendo a esa persona

Jöel Dicker