La muerte de Leopold Gursky

Leopold Gursky empezó a morir el 18 de agosto de 1920.
Murió cuando aprendía a andar.
Murió cuando salía a la pizarra.
Y, una vez, también cuando llevaba una bandeja muy pesada.
Murió cuando ensayaba una firma nueva.
Cuando abría una ventana.
Cuando se lavaba los genitales en el baño.
Murió sólo porque lo violentaba llamar por teléfono.
O murió pensando en Alma.
O cuando decidió no pensar.
En realidad, no hay mucho que pedir.
Fue un gran escritor.
Se enamoró.
El amor fue su vida.

De “La historia del Amor” de Nicole Krauss

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on pocket
Share on email
Share on print

Deja un comentario

Qué veo. Qué leo.

La frase

La vida al final se convierte en un acto de renuncia, pero lo que causa un mayor dolor es no tener un momento para despedirse.

La vida de Pi