Mujer contra mujer

Lo escucho en la radio, en los informativos de televisión, en los medios escritos. Ellas han hecho historia, lo hacen en cada partido. Es un éxito clasificarse para cuartos, semifinales y seguir soñando…. Pero otras muchas lo han hecho antes y no han merecido tanto bombo mediático. ¿Será que en España, más allá del fútbol, no existe nada más? Durante los últimos años he vivido sus reivindicaciones, cómo se han mirado en el espejo de sus homónimos masculinos, cómo se ha criticado aquello de que «no es fútbol ni es femenino», mientras otros deportes, con más éxitos y más historia, protagonizados por mujeres, han pasado desapercibidos.

Ellas, las futbolistas, juegan en una liga diferente a la de ellos; pero hay muchas deportistas que están a años luz de las futbolistas, con un trato mediático inferior, a pesar, repito, de los innumerables éxitos que atesoran. La muestra la tenemos en este último Mundial de fútbol, en el que los medios se han volcado.

Da igual lo costoso que sea el viaje, muchos están allí. Medios escritos, radios, una buena cobertura televisiva, información y análisis… En las Antípodas están El País, Sport (El Periódico), As, Marca, Cope, Relevo, RTVE, EFE… Todos ellos con periodistas que se mueven en un nuevo ambiente, aunque muchas veces sea emulando vicios heredados del viejo periodismo de siempre.

Pero el deporte que practican mujeres en España tiene otros referentes, selecciones con muchos más títulos, mundiales y europeos, medallas olímpicas, pero que no cuentan con la cobertura mediática ni con el reconocimiento social. Hace unos días que acabo de volver de una intensa cobertura en Japón, donde se ha disputado un Mundial y España ha conseguido nueve medallas, tres de ellas de oro. Se ha producido el resurgimiento de la natación artística, después de la dura etapa postTarrés, y el continuo degoteo de éxitos del waterpolo, con la plata en mujeres y el bronce en hombres, pero ‘in situ’, con una cobertura compleja y cara, solo se encontraba un periodista y un medio de comunicación.

¿Por qué el trabajo de las waterpolistas y las nadadoras de artística es menos reconocido que el de las futbolistas cuando su dedicación es seguramente mayor y su salario infinitamente más pequeño?

La principal referencia en el fútbol español es Alexia Putellas. Dos veces ‘Balón de oro’ percibe 4 millones de dólares anuales, según datos de Forbes: 800.000 por su ficha y 3,2 millones por numerosos acuerdos comerciales. ¿Cuánto gana la waterpolista mejor pagada en España? Alcanza como mucho los 60.000 euros, con algunos incentivos por premios.

Las comparaciones son odiosas. Se puede pensar que el valor que tienen una y otra estriba en lo que pueden generar comercialmente. Dándole vueltas y más vueltas, no veo que la diferencia sea proporcional, en ningún caso; de hecho, Alexia percibe mucho más comercialmente por sus patrocinios (3,2 millones) que por jugar a fútbol (0,8), fruto de sus acuerdos con Nike, Visa, Cupra, Hublot, Martiderm o Allianz, entre otros.

Llegados a este punto, ponderando el éxito, por fin, de la selección española de fútbol en un Mundial, es la hora de poner en valor, el conjunto del deporte femenino en España. De recordar los éxitos, todos los éxitos, por ejemplo, de una selección desconocida para muchos como es la de waterpolo, con jugadoras que no son mediáticas, porque los medios prácticamente no se acercan a ellas. El valor añadido es su palmarés. Es éste:

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