
Lo que me regalo
Ahora me regalo largos momentos en bici, compartiendo el sonido del buje conmigo mismo; lecturas nocturnas y música indie, donde antes solo había introspección. Me regalo atardeceres rojizos, caricias de soles de invierno, viento en la cara, y sonidos suaves, donde antes había demasiado ruido. Ahora me regalo paz, sueños profundos, minutos con Inés, las




