Martín Caparrós define a Pepe Mujica, fallecido este martes a los 89 años a causa de un cáncer de esófago, como «Guerrillero, rehén, presidente y filósofo«, un hombre que tuvo cuatro vidas y que en cada uno de ellas consiguió despertar conciencias.
En una de las entrevistas que concedió a la periodista uruguaya María Esther Gilio, ésta le pregunta cómo le gustaría que le recordaran tras su muerte las nuevas generaciones:
―Yo no quiero que me recuerden. Si pudiera elegir, lo que quiero es que se olviden. No hay nada peor que la nostalgia, andar creyendo en dioses muertos. A los muertos hay que enterrarlos y respetarlos una vez al año. Cuando hace fecha.
―Tú no podés decir eso. Te van a recordar igual.
―No se construye nada con los muertos. La gente tiene que vivir audazmente, para adelante. Hay que servir para abono y no para estorbo. Servir para abono significa mineralizarse, simplificarse, volverse algo útil. Perder el sentido de pertenencia. Lo importante no es que quede el nombre sino algunas ideas sembradas, sin saber ni preguntarse de dónde vienen, que se las tomen como propias.
Hay que escuchar lo que dice Mujica, escuchar e interiorizar cada uno de sus mensajes, porque son una enseñanza de vida, más allá de ideologías y de prejuicios. Este consejo a los jóvenes se tendría que regalar cada día:
Lo imposible cuesta un poco más. Y derrotados, son solo aquellos que bajan los brazos, y se entregan. La vida te puede dar mil tropezones, en todos los órdenes, en el amor, en el trabajo, en la aventura de lo que estás pensando, en los sueños que piensas concretar, pero una y mil veces estás hecho con fuerzas para volverte a levantar y volver a empezar, porque lo importante, es el camino. No hay una meta, no hay un arco del triunfo, no hay un paraíso que nos recibe, no hay odaliscas que te van a recibir porque moriste en la guerra, no, la quedaste y punto.
No, lo que hay es otra cosa, es la hermosura de vivir al tope, de querer la vida, en cualquier circunstancia y luchar por ella, e intentar transmitirla. Porque la vida no es solo recibir, es antes que nada dar, algo de lo que tenemos. Y por jodido que estés siempre tienes algo para darle a los demás.