
Un reencuentro
Después de mucho tiempo ausente de mis sueños, volvió a aparecer, fue un bonito reencuentro. Estaba igual, los ojos claros, el pelo canoso, su pose divertida y aquel purito holandés en la boca, inconfundible. Nada había cambiado. La calidez en su abrazo, el beso de bienvenida, ese brillo en la mirada y la sonrisa que




