
Encuentros casuales por el señor Pegaso
Allí estaba él: camisa marrón y pantalones tejanos oscuros, unas zapatillas NB, escondido tras unas gafas oscuras. Me vio a lo lejos, él ya había accedido al andén y me esperó sentado junto al torno de entrada. Me alegré por aquel encuentro inesperado. Mientras me abrazaba y antes de empezar a hablar de la vida,




