Acercarse a las audiencias más jóvenes es el mantra que ha llevado a los grandes medios a centrar sus esfuerzos en TikTok, eso y la imperiosa necesidad de generar tráfico en las redes sociales. En definitiva, de monetizar el gasto que supone entrar de lleno y en serio en este tipo de contenidos, que puede llegar a triplicar el coste de una cobertura convencional informativa.
El objetivo es conquistar el algoritmo, penetrar en las entrañas del ‘scroll’ infinito, pero el precio a pagar es muy alto cuando está en juego el prestigio de los medios, que por unos cuantos miles de ‘likes’ o de visualizaciones muchos caen en la trampa de la viralización, de los memes y la tipografía colorida con el objetivo de atraer a otro tipo de público.
Las diferencias entre los contenidos de los medios convencionales y los que generan los denominados creadores de contenido, luego hablaremos de ellos, son múltiples. El principal es el control editorial, centralizado en el primer caso, y descentralizado en el segundo; es la dicotomía entre el control de las grandes corporaciones y el de los creadores independientes.
Periodismo, TikTok y credibilidad
Otra cosa es la credibilidad, en unos casos, como decíamos antes, basada en el prestigio y la trayectoria del medio convencional frente a la cercanía y la impostada simpatía del creador. Otro punto importante es que mientras los medios de comunicación de masas de siempre tienen una programación fija y sabes lo que vas a buscar, enfrente te topas con el ‘scroll’ infinito, que se basa en una sucesión de vídeos que puede mantenerte enganchado durante horas sin que al término de la sesión sepas muy bien donde has empezado y por qué has acabado en ese vídeo en concreto.
Las redes sociales forman ya una buena parte de la vida diaria de los jóvenes en España, pero no únicamente como entretenimiento, sino como la única fuente de información a la que acceden. En datos de 2025, en España el 49% de los españoles entre 16 y 30 años asegura informarse por medio de las redes sociales, principalmente Instagram, el 44% por medio de la televisión, el 35% a través de lo que les llega por parte de familiares y amigos, mientras que solo el 20% acude a la prensa o las diferentes plataformas de noticias.
Y hay radica el problema: la falta de verificación de esas fuentes, en jóvenes y en no tan jóvenes, muchas veces generadas con intereses ocultos y que dirigen el tráfico para aquellos que no están acostumbrados a contrastar lo que leen.
Creadores de contenido vs periodistas
La última reflexión es sobre los creadores de contenidos y la diferencia entre estos y los periodistas. Es la diferencia entre opinión e información. La función de los periodistas está más volcada en la información que en la opinión y los creadores de contenidos crean opinión, pero no generan información. La cuestión es obvia: ¿Si los periodistas dejan de indagar para generar historias, qué creador de contenidos va a comentarlas después? Nos encontramos ante un momento culminante del proceso de producción informativa y los medios se tienen que preguntar si invierten en periodismo o en otras cosas.
Para ampliar conceptos:
Periodistas y creadores de contenidos
Un mapa de los creadores de contenido e influencers de noticias en las plataformas
La foto es de Juliana Malta