Un kilómetro más

vintage

Si casi no recuerdas el último, cómo vas a recordar los anteriores, hace diez, veinte, treinta o más años. A veces en la memoria aparece una imagen y tratas de conectarla con el pasado, fotos en blanco y negro que adquieren movimiento y que difícilmente se localizan en el tiempo o en el espacio.
Ya pasaron los momentos de vértigo, de soñar con caídas desde muy arriba, de pensar que llegabas tarde a todos los sitios, una permanente sensación de angustia que solo se disipaba cuando los ojos se abrían.
La vida puede ser eterna en cinco minutos y muchas veces en menos. Todo va deprisa: sueñas, piensas, amas y vives, en ocasiones por ti, pero tantas veces por otros que nunca sabes donde está el término medio, ese punto en el que tú no eres tú para ser una parte de los demás.
No hace falta mirar hacia atrás para sentir la plenitud, esa sensación que está a salvo de las pequeñas dudas, ese momento en el que se detiene el tiempo y en tu cabeza resuenan conversaciones que seguramente alguna vez se produjeron.
Hace tanto que no sé si fue ayer, falta tanto que espero que no sea mañana. El objetivo es simple: disfrutar de momentos y de personas por ese camino que trazas cada día y al que hoy sumo un kilómetro más. Gracias.

Francisco Ávila. Margaritas caprichosas

La foto es mía.

 

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Qué veo. Qué leo.

La frase

¿Sabe cuál es el único modo de medir cuánto se ama a alguien?

No

Perdiendo a esa persona

Jöel Dicker