
Qué pienso cuando voy en bicicleta
Poco a poco las pulsaciones aumentan, los gemelos avisan, los cuádriceps se quejan. Pero todo va bien. Siento el frío en las bajadas y un calor intenso cuando se empina la carretera. Cuatro, cinco, seis, ocho por ciento. El corazón se desboca. Compruebo, aunque ya lo sé, que no quedan piñones más grandes y solo




